¿Qué ha quedado del cántico de los pájaros a la madrugada?
¿Por qué todavía camino en la penumbra?
Y de la cama a la heladera; y de la cocina al baño.
Pesa la rutina
Y la ciudad es un despoblado de cuatro paredes,
Y unas ratas furtivas.
¿Por qué el sol no se desmantela?
Y solo duermes. Intacta.
Atónita
Ese sueño que tanto duele.
Porque me dueles en la penumbra.
En el silencio absurdo de la noche.
Me hieres en la cama, mientras duermes
Y desangrándome camino…
Y de la cama a la heladera; y de la cocina al baño.
Enciendo un cigarrillo… Amanece
Damián
(He resuelto finalmente, y luego de este cortometraje presentado para la cátedra Imagen y Sonido de la UNQ, dedicarme puramente a la música y la literatura)
4 comentarios:
me siento identificada, te lo acabo de decir.
te admiro primo
Mirando ahora el cortometrage, veo dos cosas distintas.
Y con el corto no me siento identificada, jaja...Las dos cosas me gustaron, pero el poema me llego mas. Es tan simple.
Si... cuando pesa la rutina, cuando atina a amanecer pero, en realidad, todo esta en penumbras...
y uno camina por las paredes de "su casa" vaya uno sabiendo buscando que respuestas, que salidas, que caminos... o anhelando que alguna pequeña luz de esperanza se asome... o preguntandote "tantas cosas"!!! y si... en ese momento uno termina encendiendo un cigarrillo.
Acabo de despertar... y que loco!!! hago el mismo recorrido que expresa tu poema.
La diferencia es que no hay nadie a mi lado a quien esperar que despierte. Y llueve... afuera en la ciudad, y adentro mio.
Debes imaginar quien soy...
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